Ceremonias de boda en la iglesia de la Purísima de Salamanca

Siempre es un placer para nosotros acompañar bodas en la iglesia de la Purísima de Salamanca y es que es quizás uno de los templos con más encanto y patrimonio de la ciudad. En esta ocasión acompañamos a una pareja preciosa que eligió un repertorio con una gran presencia de la música lírica italiana muy acorde, casualmente, con los tintes estéticos a los que nos evoca esta iglesia.

La historia de la iglesia y el arte

La iglesia de La Purísima de Salamanca, al igual que el convento en el que desde 1641 ora y trabaja una Comunidad de RR. Agustinas, fue construida por iniciativa de los Condes de Monterrey don Manuel de Fonseca y Zúñiga, virrey de Nápoles desde el año 1631 hasta el 1637, y doña Leonor María de Guzmán, hermana del Conde-Duque de Olivares.

B. Picchiatti hace en Nápoles los planos de la iglesia y C. Fanzago ejecuta también allí todos los elementos decorativos: retablos, estatuas, púlpito, etc…
Por eso se dan en esta iglesia una circunstancia especial y casi única: se preparan primero los elementos decorativos, sobre todo el retablo de C. Fanzago y La Purísima de J. de Ribera, y después se proyecta y se realiza el espacio arquitectónico. Se consigue así una extraordinaria conjunción estética entre los mármoles italianos y la piedra salmantina; entre los elementos decorativos y el espacio arquitectónico; entre la pintura, la escultura y la arquitectura.

El resultado es un suave barroco muy napolitano, casi manierista en algunos detalles, más cercano al último renacimiento que al pleno barroco; con el austero complemento de la piedra franca de Villamayor.

Una ceremonia religiosa en la Purísima de Salamanca

Todo esto, junto con la riqueza de los 16 lienzos que llenan de color grandes superficies, hace de esta iglesia un conjunto único en Salamanca, incluso en España. Las obras comenzaron en 1636 y duraron más de cien años.

La fachada, es similar a otras que C. Danzado había proyectado para iglesias y palacios napolitanos y se corresponde exactamente en estilo y divisiones con el interior, dando así unidad y armonía a toda la obra.
La cúpula, levantada con nuevo diseño después de su derrumbamiento en 1657, es valiente y esbelta, llenando de luz, con sus ochos grandes ventanales, todo el crucero.

Cúpola de la iglesia de la Purísima

El retablo mayor

Por encargo del Conde comienza C. Fanzago su ejecución: tres calles con cinco huecos para lienzos y un remate central con vano incluido. Es un precioso trabajo de incrustación, con mármoles blancos de Carrara, rojos de Verona, amarillos de Siena, negros de Bélgica, verdes de Calabria….
hasta conseguir un resultado pleno de belleza, armonía y color.
Con esta misma técnica realiza C. Fanzago las bancadas colocadas actualmente en los laterales del presbiterio; eran la base para una reja que cerraría el presbiterio y que nunca se colocó. También es obra suya el tabernáculo, de bronce, lapislázuli, ópalo y jaspe; así como el resto de complementos, retablos del crucero, marcos de mármol para los lienzos, púlpito, escudo de la casa de Monterrey, etc…, diseñados y cortados en Nápoles y montados en Salamanca.
Cuatro estatuas -María Magdalena, Virgen María, San Juan y Santiago- rematan el retablo a los pies del Crucificado. Es un precioso Calvario, en mármol de Carrara, obra de C. Fanzago.

La Purísima de José Ribera

La Purísima

José de Ribera, 1635. Firmado: Jusepe de Ribera, español valenciano
F. 1635
Este lienzo de José de Ribera, (firmado: Jusepe de Ribera, español valenciano F. 1635)  es desde el principio razón y eje en la construcción de la iglesia y desde entonces constituya el centro al que se dirige inevitablemente la mirada y la admiración del que lo contempla. Representa a la Inmaculada Virgen María, en un momento de grandes controversias en la Iglesia sobre la concepción sin pecado de la Virgen María como testifica la inscripción del lateral derecho del presbiterio. Dios Padres y el Espíritu aparecen sobre ella rodeados de ángeles, la Virgen María se levanta sobre la tierra acompañada de un coro de ángeles que presenta algunas de las invocaciones y signos marianos, a sus pies la luna y sobre su cabeza la corona de doce estrellas, como presenta a la Mujer del Libro del Apocalipsis. Todo el cuadro, la composición, el color, los símbolos, el movimiento de las formas, la líneas de fuerza, la distribución de masas de color y de figuras… hacen de esta obra una de las cumbres de la pintura mariana.

San Genaro

José de Ribera, 1636.
Esta obra, colocada en el crucero, fue encargada por el Conde después de la erupción del Vesubio en 1631. En una espléndida obra tanto por la disposición de la figura como por la calidad de la pincelada y la belleza plástica de formas y colores.

Gracias por haber leído este artículo sobre este templo tan interesante de la ciudad y que es uno de nuestros favoritos. ¿Vosotros también os casáis en la iglesia de la Purísima de Salamanca? Podéis escribirnos o llamarnos y estaremos encantados de hablaros sobre cómo son las ceremonias de boda en esta iglesia tan especial, cómo es la coordinación con los sacerdotes, nuestra colocación en el templo para conseguir el mejor efecto sonoro y visual y con todos los consejos con los que os podamos ayudar para que la celebración sea única.

Cuadro de San Genaro en la Purísima